¿Dónde estuvo ese pájaro? o cuando los dispositivos de seguimiento no dicen la verdad

¿Dónde estuvo ese pájaro? o cuando los dispositivos de seguimiento no dicen la verdad

Las nuevas tecnologías proporcionan unas herramientas fantásticas para el seguimiento de fauna. La combinación de GPS, paneles solares, miniaturización, descarga de datos vía satélite o móvil… están generando dispositivos (o “biologgers” como se conocen en el argot) que parecen proporcionarnos la “vida y milagros” de los animales que marcamos. Pero, ¿dan estos dispositivos una información imparcial de los movimientos de los animales?. ¡Pues va a ser que no!

En un estudio fresquito, recién publicado en PLOS ONE, nuestro equipo de investigación liderado por Rafa Silva ha analizado este particular. Se han estudiado los datos de seguimiento de Quebrantahuesos marcados en Pirineos y Picos de Europa con dispositivos de seguimiento solares equipados con GPS. La abundancia de coordenadas de gran precisión que proporcionan los cacharros da la primera impresión de que tenemos muchísima información. Pero, ¿Hasta que punto la información está sesgada?. Los resultados demuestran que en efecto hay sesgos importantes. Los dispositivos solares requieren del sol para cargar sus baterías.  El hecho de que la insolación varíe con las estaciones, la hora del día, o incluso con el comportamiento del individuo, hace que no siempre se obtengan todas las localizaciones programadas, y lo que es peor, que esa perdida de datos no se produzca al azar. En otoño e invierno los dispositivos no cargan bien y se pierden más localizaciones. Eso puede dar la falsa impresión de que los quebrantahuesos se mueven menos. Otro problema es que, a veces, una alta exigencia de la programación genera intervalos sin datos durante semanas o meses. Obviamente, el quebrantahuesos estuvo en algún lugar. Desde el punto de vista del programa de reintroducción es un resultado inaceptable. “Si el quebrantahuesos ha estado en una zona de riesgo, o sufre un accidente, nunca lo sabremos” nos dice Gerardo Báguena de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ). El comportamiento también influye. Cuando el quebrantahuesos vuela el GPS tiene una mejor visibilidad de los satélites y tiene más posibilidades de obtener una localización precisa; pero los GPS en dinámico (en movimiento) requieren más tiempo para obtener la localización (y eso supone más energía). Dependiendo de la programación del biologger el dispositivo puede perder más posiciones volando o posado, y sesgar la proporción de tiempo que el quebrantahuesos dedica a esta actividad. En el referido estudio, los quebrantahuesos equipados por dispositivos de distinto fabricante, parecían dedicar una fracción muy distinta del ciclo diario a volar o a descansar.

Quebrantahuesos en vuelo con GPS solar

En el fondo no es difícil entender que esto suceda. Si nosotros nos colocáramos una pulsera de seguimiento con GPS que apagáramos antes de llegar a casa y alguien analizara esos datos concluiría que nuestro lugar de residencia es un bar en el que pasamos mucho tiempo, o nuestro lugar de trabajo. Un análisis detallado descubriría que hay huecos en los datos y en nuestro horarios, y nos plantearíamos la existencia de sesgos. El que más datos no siempre suponga más información es bien conocido en los estudios sociológicos. Por ello una encuesta respondida por mas personas no siempre es mejor, porque a lo mejor estamos preguntando sólo a los que nos quieren responder. Lo realmente importante es que se haya muestreado bien la población de estudio, bien estratificada en función de los factores relevantes. Algo que no siempre es fácil.

En conclusión los dispositivos de seguimiento de fauna son dispositivos fantásticos; pero como con las encuestas, hay que saber trabajar con ellos. Más datos no es siempre más información.  Hay que conocer los posibles sesgos y minimizarlos. En el caso de los biologgers una opción interesante son los dispositivos que se pueden reprogramar a distancia. De esa manera podemos evaluar cual es la disponibilidad de energía real en el ambiente y adecuar la programación a ello para que el muestreo no pierda datos.

Rafa Silva, Isabel Afán, Juan A. Gil, Javier Bustamante (2017) Seasonal and circadian biases in bird tracking with solar GPS-tags. PLOS ONE. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0185344

Tesis doctoral modelos distribución aves reproductoras en España / Candidato para becas La Caixa

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Publicado por Javier Bustamante el lunes, 25 de enero de 2016. Ver publicación original.

Buscamos un interesado en solicitar una beca de la convocatoria de ‘La Caixa’ para estudios de doctorado en universidades y centros de investigación españoles, para realizar la tesis doctoral bajo la codirección de Javier Bustamante (Estación Biológica de Doñana-CSIC) y Javier Seoane (Universidad Autónoma de Madrid), en colaboración con la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife, Madrid).

La tesis se enmarcaría dentro del desarrollo de un ambicioso proyecto de ciencia ciudadana con implantación en todo el país: el Atlas de Aves en Época Reproductora en España. La tesis tendría una doble vertiente de investigación aplicada (en relación a la estima de tamaños poblacionales de las aves reproductoras) y básica (ligada a la ecología de comunidades y macroecología).

El plazo de presentación de solicitudes finaliza el 29 de febrero de 2016 a las 14:00 horas (hora peninsular).

En el sitio web del programa (http://obrasocial.lacaixa.es/ambitos/becas/doctoradoenespana_es.html) se puede encontrar la información sobre los requisitos de los candidatos y aquí sobre los criterios de evaluación de solicitudes (http://obrasocial.lacaixa.es/deployedfiles/obrasocial/Estaticos/pdf/Becas/Becas_criterios_preseleccion_es.pdf).

Los interesados en este tema pueden ponerse en contacto con javier.seoane@uam.es antes del 10 de febrero de 2016. Se ruega enviar CV y expediente académico

Un saludo,

Javier Seoane y Javier Bustamante

P.S Ha salido también una convocatoria de dos contratos pre-doctorales financiados por La Caixa asociados al programa Severo Ochoa a la Estación Biológica de Doñana uno de las personas seleccionada podría hacer su tesis en este proyecto. El límite en ese caso es el 17 de febrero de 2016.

El vuelo de los primillas despierta interés en Twitter

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Publicado por Javier Bustamante el viernes, 18 de enero de 2016. Ver publicación original.

Nuestro reciente artículo sobre el vuelo de los primillas titulado “Why do kestrels soar?, publicado hace pocos días  en PLOS ONE, ha despertado un cierto interés en las redes sociales, a pesar de tener que competir con la Navidad, el Año Nuevo y la cabalgata de los Reyes Magos en Madrid. ¿Conoces Altmetric?. Altmetric se trata de una manera alternativa de medir el impacto de las publicaciones científicas. La manera tradicional de asignar un impacto (o un indicador de calidad) a la publicación  es usar el índice de impacto (Impact Factor) de la revista en la que se publica. El índice de impacto de una revista científica mide el número medio de citas que los artículos publicados en dicha revista cosechan al cabo de un cierto periodo de tiempo (normalmente un año) y es un indicador de la relevancia de dicha revista. En realidad tu artículo podría ser un bodrio; pero tener suerte y conseguir colarlo en una revista buena. Una mejor medida de impacto es comprobar cuantas veces tu publicación es citada por otras publicaciones científicas, el número de citas; pero para eso hay que esperar varios años (de 5 a 10 años según el campo científico). Las citas a tu artículo te las puede proporcionar Google Scholar, Scopus o Web of Knowledge. Pero esto tarda mucho tiempo. Por ejemplo si intentamos buscar nuestro reciente artículo “Why do kestrels soar?” en Scopus nos encontraremos que todavía ni siquiera ha sido incluido en la base de datos, y si filtramos los artículos de “Falco naumanni” en los que figura como autor Bustamante, veremos que el que más citas ha recibido fue publicado en el año 1997, hace 18 años. Pero bueno, uno tiene prisa, y quiere saber el posible impacto de su artículo ya ¿Qué “alternativas” hay?. Por una parte puedes ver los propios indicadores de PLOS One  que te indican el número de veces que el artículo ha sido visualizado, o el pdf descargado. Pero, y si quiere algo más. Pues nada, de aquí surge Altmetric de  “alternative – metric” que intenta medir el impacto inmediato de un artículo midiendo su repercusión en redes sociales, Twitter, Facebook, Google+, las veces que es comentado en blogs, en la prensa tradicional digital, almacenado en gestores bibliográficos como Mendeley…. Bueno, a lo que íbamos, que dice Altmetrics de nuestro artículo a los 18 días de su publicación. Además de poder verlo siguiendo este enlace, Altmetric le da un valor de 12, nos dice que ha sido citado frecuentemente en twitter, por 8 usuarios, en 4 paǵinas de Facebook y por tres usuarios de Google+. Según él esos resultados están en el 10% superior de todos los artículos (más de 4 millones) seguidos por Altmetric. Concluyendo, que no lo hemos debido de hacer del todo mal.

¿Cómo ser insectívoro y no morir en el intento? El caso de los primillas que ciclean

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Publicado por Javier Bustamante el martes, 22 de diciembre de 2015. Ver publicación original.
El cernícalo primilla, como todos los halcones, es una especie con alas alargadas y fuertes, que encaja bien con la imagen de un volador poderoso a vuelo batido. De hecho, los cernícalos se ciernen, se detienen en el aire batiendo las alas cara al viento, prospectando el terreno en busca de sus presas, y de este comportamiento les viene el nombre en castellano. Sin embargo, a pesar de todo esto, el primilla explota eficazmente la energía disponible en el aire para volar de manera económica. Es decir, cuando por efecto del sol el suelo se calienta y se forman corrientes de aire ascendente, los cernícalos paran de batir alas y se dejan llevar por el aire. Este comportamiento se llama cicleo y es algo característico de la grandes rapaces de alas anchas como los buitres y las águilas. Vuelan en círculos, sin batir alas, dentro de una corriente térmica. Ascienden ganando energía potencial, y luego descienden planeando hasta la base de la siguiente corriente ascendente. Esta forma de volar es muy económica, es el equivalente al barco de vela que se deja llevar por el viento; pero es mucho más lenta que el vuelo batido.

Trayectoria de caza de un primilla seguida con GPS a un segundo

En un reciente artículo, que publicamos en PLOS-One, “Why do kestrels soar?”, demostramos que los cernícalos primillas son totalmente dependientes del vuelo cicleado para conseguir un balance de energía en equilibrio durante la reproducción. Es decir, que si no fuera porque disponen de corrientes térmicas que pueden utilizar para ciclear no les resultaría rentable desplazarse a las zonas preferidas de caza a capturar grandes cigarras (sus presas preferidas). El problema que que los primillas cazan y transportan sus presas de una en una (no tienen bolsillos) y en muchas ocasiones las zonas buenas para cazar se encuentran a más de 20 km de la colonia. Ir por una cigarra a 20 km y volver aleteando supone un gasto de energía mayor que el que la cigarra proporciona. Así que “si hay que ir se va; pero si es pa na”, parecen pensar los primillas. De hecho, si fueran aleteando tardarían menos tiempo en completar el recorrido; pero  no lo hacen. Los primillas tienen muy bien estudiado el ciclo diario de formación de térmicas,como si tuvieran un master en física de la atmósfera. Por la mañana temprano, que no hay térmicas, se desplazan aleteando a cazaderos cercanos y vuelven aleteando a la colonia; pero tan pronto como las térmicas se forman cambian de estrategia y se desplazan cicleando a zonas más alejadas. Esta dicotomía es mucho más aparente en colonias rodeadas de medios pobres en presas para la especie. Por la mañana cazan presa pequeñas cerca de la colonia y a medio día se desplazan mucho más lejos cicleando a capturar presas mayores. El vuelo cicleado es más lento; pero hasta cinco veces más económico que el aleteado.
Todo esto lo hemos podido ver gracias al empleo de pequeños dispositivos con GPS  de 2 g de peso que nos proporcionan una posición por segundo y nos permiten reconstruir con sumo detalle el vuelo de los cernícalos. Hasta ahora nadie lo había hecho y en la imagen de todos los estudiosos de las aves rapaces, el cernícalo era un ejemplo de ave que no dependía de las térmicas para volar. No es extraño, no es fácil ver a un cernícalo en lo alto de una térmica a 1000 m de altura.

La conclusión del estudio que los primillas están más limitados por la energía que por el tiempo a la hora de criar a sus pollos durante la reproducción –“it’s the economy, stupid“– y sólo pueden desplazarse lejos a cazar utilizando técnicas de vuelo económicas. En fin, parecería que los primillas contaran calorías cada vez que salen a cazar y no dieran un aleteo más de los estrictamente necesarios.